La gran mayoría considera que el color es tan solo un acabado. Para Ashley Anderson, es el principio de todo.
Como directora de desarrollo de CMF (colores, materiales y acabados) de Trek, Ashley desempeña una labor que pocos conocen, pero de la que se benefician todos y cada uno de los ciclistas de Project One. Es un eslabón fundamental en la cadena que conecta la imaginación con la ejecución, transformando aplicaciones creativas de color en bicicletas reales que se pueden fabricar y que cumplen con los más altos estándares de Trek en todo el mundo.
Con más de 15 años de trabajo en Trek y experiencia en diseño gráfico, Ashley ha desarrollado un tipo de especialización poco común, que no se puede externalizar, acelerar ni replicar. Entiende el color en múltiples niveles: cómo se comporta sobre el carbono, cómo se transforma bajo la luz cambiante, cómo puede diferir entre el concepto y la realidad y cómo la forma desempeña un papel determinante. Si los diseñadores de Project One sueñan con colores, Ashley es quien se encarga de que esos sueños sobrevivan en el mundo real.
Conoce a la «hechicera de los colores» de Trek Bikes
Detrás de cada Project One se esconde una cadena de expertos. Ashley Anderson es uno de los eslabones más sólidos, una traductora del color, una estratega y una discreta fuerza creativa.
«Nada de esto ocurre gracias a una sola persona», afirma Ashley. «Hace falta un equipo increíble, desde el departamento de I+D hasta los técnicos de validación y los pintores de cabina; todos trabajando intensamente para hacer realidad estas ideas. Yo me ocupo de que todo cuaje como se espera: en la bicicleta, en la web y en las manos del ciclista».
Este es el tipo de maestría entre bastidores que define a Project One. No consiste en elegir en un menú. Se trata de crear algo que nadie ha creado jamás, y saber que existen personas como Ashley que se aseguran de que todo salga a la perfección, ya sea una última mota de nácar o un matiz cromado.
Sus huellas son invisibles, pero están ahí, en cada acabado luminoso, cada detalle personalizado, cada bicicleta que parece haber sido creada exclusivamente para ti. Porque así ha sido. Y gracias a Ashley, luce exactamente como se esperaba.
La biblioteca de diseños y desarrollo de la sede de Trek en Waterloo es un espacio de trabajo práctico repleto de vibrantes pinturas, muestras de texturas, prototipos de materiales textiles, máquinas de coser y mucho más. Se la conoce, de forma no oficial, como «la tienda de golosinas», un apodo que surge de las infinitas opciones que esconde en su interior. Componentes de bicicletas con acabados atrevidos. Paredes repletas de libros de texturas. Estanterías colmadas de materiales y tejidos. Es un auténtico espacio de recreo visual. Y sí, también hay golosinas.