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Varios estudios han demostrado que los ciclistas sobrevaloran drásticamente la distancia desde la que pueden ser detectados por los conductores. Si no hacemos algo para aumentar la posibilidad de ser detectados, es probable que no nos vean. Y esta es una realidad alarmante. Sin embargo, se pueden adoptar unas sencillas medidas para aumentar la visibilidad. Las siguientes directrices se desarrollaron en base a los estudios realizados por los estudiantes del departamento de visibilidad perceptiva de la Universidad de Clemson. Los principios básicos de la visibilidad son tres: llevar las luces siempre encendidas, el biomovimiento y el contraste, por orden de importancia. El uso de luces de circulación diurnas es una buena forma de llamar la atención en carretera, aunque la mejor opción es ir equipado con luces de circulación diurnas, destacar las partes del cuerpo en movimiento y elegir el equipamiento adecuado que contraste con el entorno. Cuantos más principios básicos apliques en tus salidas, más llamarás la atención.

Las luces siempre encendidas
Luces delanteras y traseras, diurnas y nocturnas

El ciclismo ha tomado como ejemplo algunas de las ideas de la industria del automóvil. De hecho, gracias a los coches y a las motocicletas, las bicicletas están equipadas con frenos de disco y suspensiones. En la actualidad, los vehículos vienen de serie con luces de circulación diurnas, dado que así se reduce la probabilidad de sufrir un accidente. Sin duda alguna, hay que aplicar esta lógica a las bicicletas.

Sin embargo, no todas las luces son iguales. De hecho, las luces más brillantes no son particularmente más efectivas durante el día. Las luces de circulación diurnas deben tener un foco, un destello y una cobertura específicos. Si no cumplen estas tres condiciones, es una luz más.

Biomovimiento
Destacar las partes del cuerpo en movimiento

El cerebro identifica formas de protegerse a sí mismo, empezando por su gran capacidad para reconocer formas biológicas con tan sólo un par de señales. Esto se traduce en una gran capacidad para reconocernos a nosotros mismos. No se trata de algo que se deba enseñar, sino de un fenómeno de percepción instintiva denominado "sensibilidad al biomovimiento".

Cuando montamos en bicicleta, el simple movimiento ascendente y descendente del pedaleo es lo que nos hace reconocibles como seres humanos. Por la noche, es importante destacar los pies, los tobillos y las piernas con elementos equipados con materiales reflectantes. Durante el día, es importante llevar calcetines, zapatillas, manguitos o perneras fluorescentes.

Contraste
Elige la ropa adecuada para el día y la noche

La visibilidad depende del contraste.

Los elementos fluorescentes son efectivos durante el día, ya que nos ayudan a destacar en el entorno que nos rodea. Sin embargo, durante la noche, el equipamiento fluorescente no es más efectivo que las prendas más oscuras.

Resulta increíble que tengan que ser un equipo de expertos sumamente preparado el que nos tenga que recordar una evidencia: en la oscuridad, no se ve absolutamente nada.

Durante el día, los elementos fluorescentes son altamente visibles. Durante la noche, los elementos reflectantes son los que llaman la atención.